¿Cómo impacta el Covid-19 en la gestión social que realizan las empresas y el Estado? (Nota de prensa)

Mayo 11, 2020

¿Cómo impacta el Covid-19 en la gestión social que realizan las empresas y el Estado?

Cerrar brechas, encontrar alternativas de mejor inversión y generar oportunidades siguen siendo las tareas urgentes.

La crisis generada por el Covid-19 afecta la salud pública y todos los demás aspectos de la sociedad, generándonos incertidumbre y una serie de desafíos que debemos enfrentar con imaginación y creatividad. Este escenario nos obliga a replantear una serie de temas, a nivel personal, y también a nivel empresa, por ejemplo, cómo entender la gestión social en esta coyuntura.

Esta es la motivación que encontró Felipe Valencia Dongo, gerente de Desarrollo Empresarial de la empresa Grupo Estrategia y su equipo, para organizar el webinar enfocado en pensar de qué manera el Covid-19 impacta en la gestión social y cómo adaptarla a esta nueva etapa que vivimos como país y mundo.

Esta conferencia contó con la participación de grandes especialistas en el rubro como Roxana Barrantes, profesora de la PUCP Y expresidenta de la Comisión para el Desarrollo Minero Sostenible; Rolando Luque, adjunto (e) para la Prevención de Conflictos Sociales y la Gobernabilidad de la Defensoría del Pueblo; Pablo de la Flor, director ejecutivo de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE); y Paola Bustamante, alta comisionada para el Diálogo y el Desarrollo en el Corredor vial – Sur y exministra de Desarrollo e Inclusión Social.

Crisis, ¿y ahora qué hacemos?

Ellos debatieron sobre la crisis a la que nos enfrentamos, sus consecuencias y su impacto, que sin duda será prolongado y nos presenta el reto de adaptarnos, redefiniendo la gestión social y la presencia, lo que invita al Estado y a las empresas a encontrar nuevas formas de relacionarse con los actores de interés. Se llegaron a las siguientes conclusiones:

- Crisis: Vivimos una crisis. La inteligencia estratégica pre- Covid-19 ha sido desbordada y no hemos logrado prevenir esta situación como hogares, empresas, Estado y país.

- Trabajo conjunto: La crisis ha expuesto y acelerado diversas de las precariedades aún vigentes en nuestro país. Las cifras de la salud y la economía son dramáticas y obligan a responder de manera tripartita: Estado, empresas y comunidad.

- Coordinación e inversión: Requerimos abrir un espacio de coordinación público-privado que permita fortalecer los sistemas de salud, principalmente de regiones. Las modalidades de inversión pública deben dinamizarse, incluyendo mecanismos como el de Obras por Impuestos (OxI).

- Nuevo modelo de relacionarnos: La gestión social se transformará radicalmente. Se trata de repensar un nuevo modelo de relacionamiento que mantenga la cercanía, aunque no necesariamente física.

- Uso de tecnologías: Las nuevas tecnologías aplicadas a las comunicaciones adquirirán mayor importancia y podrían convertirse en oportunidades de desarrollo para los territorios de los entornos mineros. El uso de las tecnologías, sin embargo, no necesariamente garantiza la construcción inicial de confianza. Si no hubo previamente un vínculo presencial/físico la relación es más difícil. Adicionalmente hay que tener en cuenta las dificultades de acceso por diferencias etarias y ausencia de conectividad. Con relación a esto último el papel del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) es sumamente importante para lograr incrementar la conectividad en el país.

- Redes sociales: Con redes sociales insertadas en la gestión se abren las puertas para la multiplicación de las fake news que distorsionarán la comunicación. Obtener noticias directamente de los actores seguirá siendo lo más recomendable.

- Potenciales estallidos sociales: A nivel mundial, reproches políticos y morales por ocultar información serán la base de potenciales estallidos. Adicionalmente, las presiones económicas y psicológicas a las que están expuestas diversos grupos específicos de nuestro país podrían propiciar potenciales estallidos sociales. Deberemos trabajar activamente para atenderlos y mitigarlos.

- Riesgo de “parroquialismo”: Existe también el riesgo de que aparezca una especie de “parroquialismo”, una dinámica de cierre de “fronteras” que se pretendió implementar, incluso en un distrito de Lima, por eso el Estado debe estar atento a las necesidades de la población. • Procesos de diálogo: Los procesos de diálogo en curso no deberían afectarse abruptamente. Se trata de mantener contactos y evaluar caso por caso, atendiendo -en la medida de las posibilidades- al cumplimiento de los compromisos.

- Reuniones presenciales: Las reuniones presenciales no tendrían que descartarse del todo, serían más acotadas contando con mayor cuidado, planificación y eficacia.

- Cerrar brechas y lograr trabajo conjunto: Cerrar brechas, encontrar alternativas de mejor inversión y generar oportunidades siguen siendo las tareas urgentes. Se trata de mantener el diálogo para el desarrollo haciendo que Estado, empresa y sociedad vayan en el mismo sentido.

Requerimos leer permanentemente la situación porque la velocidad de los acontecimientos será inusual. El mapeo sociopolítico y el análisis de escenarios estarán a la orden del día y la toma de decisiones pertinentes lo requerirá. La comunicación estratégica será trascendental porque permitirá trasladar información a medios de comunicación y sectores sociales que realmente la necesiten. Ahora más que nunca debemos actuar con una estrategia clara y constantemente guiada por análisis permanente e información en el territorio.

A pesar de que Estado, empresas y sociedad mantienen legítimas diferencias, se deben alcanzar acuerdos específicos para llegar a un objetivo común, superar la crisis, con nuevas lecciones aprendidas y retomar el camino del desarrollo, renovando la gestión social, que en adelante deberá ser entendida como un modelo de relacionamiento que priorice a la persona y la cercanía con ella, aunque esta no sea necesariamente física.

(Publicado en La República el 24 de abril del 2020)